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ELa doble vara de medir de Washington: de la complacencia con Marruecos a la incomodidad con España
El presidente estadounidense alaba al rey Mohamed VI, con quien ha estrechado la relación tras el reconocimiento del Sáhara Occidental
La Casa Blanca ha vuelto a marcar distancias con Madrid en un asunto que considera cerrado desde hace años: el estatus del Sáhara Occidental. La diferencia de tono con Rabat es evidente en cada comunicado.
Fuentes diplomáticas explican que el interés estadounidense se concentra en la cooperación militar y en el control de rutas migratorias, dos terrenos donde Marruecos se ha convertido en un socio preferente.
En el Ministerio de Asuntos Exteriores admiten “un desequilibrio evidente” en el trato, aunque descartan una crisis abierta. La próxima cumbre bilateral servirá de termómetro.